flamenco nocturno

Los sonidos de la noche me acompañan
La brisa suave, a veces fuerte que se entremete,
Los árboles que se interponen
El rumor lejano de una autopista
Todos forman coro a mis deseos
Mi mente se abre, mi corazón danzante
La zarzuela a un amor anhelado se desata
El ritmo jadeante de mis palabras
Que se entrelaza con los fantasmas de la madrugada
Que cante el cantante y el poeta
A sus amores viejos que se despiertan
Y zapateen en las tinieblas
Que una noche sin luna es noche viuda